¿Qué es el cáncer de seno?
Cuando las células anormales crecen en forma descontrolada,
se llaman cánceres. El cáncer de seno es uno de los cánceres
más comunes en las mujeres.
Cuatro de cada cinco cánceres de seno se producen en mujeres
mayores de 50 años. Uno de cada 100 cánceres de seno se
produce en un hombre.
El cáncer de seno es una enfermedad que puede tratarse y que
es curable. La detección en sus inicios es la clave para
poder curarlo. El cáncer generalmente empieza como un bulto.
Sin embargo, con el tiempo, el bulto puede crecer y
proliferar hacia las áreas cercanas, por ejemplo a la piel o
a los ganglios linfáticos debajo del brazo. Más tarde, el
tumor puede extenderse a órganos vitales como el hígado, el
cerebro, los pulmones y los huesos. Si el cáncer de seno se
detecta temprano, antes de que se extienda, se puede curar.
¿Cómo ocurre?
No se sabe la causa del cáncer de seno. Cualquier mujer
puede tener cáncer de seno, pero algunas mujeres tienen
mayor probabilidad de contraerlo que otras.
Correrá más riesgo de tener cáncer de seno si:
- Tiene una madre o hermana que ha tenido cáncer de seno.
- Ha tenido cáncer de seno o una enfermedad benigna (no
cancerosa) del seno anteriormente.
- Tuvo su primer periodo menstrual a los 12 años de edad o
antes.
- Tuvo la menopausia (dejó de tener la menstruación)
después de los 55 años de edad.
- Es mayor de 50 años de edad.
- Nunca dio a luz a un hijo o tuvo su primer hijo después
de los 30 años de edad.
- Ha recibido terapia de radiación en el pecho (incluyendo
sus senos) antes de cumplir 30 años de edad.
- Ha tomado estrógeno en altas dosis después de la
menopausia.
- Es obesa después de la menopausia.
Algunos estudios sugieren que si toma mucho alcohol corre un
riesgo mayor de tener cáncer de seno.
¿Cuáles son los síntomas?
Con mayor frecuencia, el primer signo de cáncer de seno es
un bulto en el seno. El bulto aparece más frecuentemente en
la parte superior externa del seno. En general no duele.
Puede crecer lentamente o rápidamente.
Otros signos del cáncer de seno incluyen:
- cambio de color, hundimiento o arrugas en la piel en una
parte del seno
- un cambio en el tamaño o forma del seno
- descarga del pezón, o un pezón que recientemente se
invirtió (el pezón se retrae y apunta hacia adentro
cuando se lo estimula)
- sentir bultos en la axila.
El dolor, sensibilidad e inflamación del seno sin que haya
un bulto en general no son síntomas de cáncer y son comunes
en muchas mujeres. Pero todos los síntomas en los senos que
duran más de unos pocos días tienen que ser evaluados por su
profesional médico.
¿Cómo se diagnostica?
La mayoría de las mujeres se descubren el cáncer de seno por
sí mismas, ya sea accidentalmente o al hacerse un examen de
senos. A veces se descubre el cáncer de seno al hacerse un
examen físico o una mamografía preventiva. Una mamografía es
una radiografía especial de los senos para detectar cáncer
de seno.
Las mamografías pueden detectar algunos cánceres antes de
sentir el bulto en los senos. Detectan la mayoría de los
crecimientos cancerosos en los senos. Las mamografías
también se usan para analizar bultos que se descubren en un
examen físico.
La mayoría de los bultos en los senos no son cancerosos. Con
frecuencia son quistes llenos de líquido dentro del tejido
del seno, que se agrandan y se achican con el ciclo
menstrual. Pero todos los bultos deben ser evaluados. Los
bultos se pueden evaluar con una mamografía y posiblemente
también por:
- un examen del seno hecho por un profesional médico
- una imagen de ultrasonido
- una biopsia con aguja o quirúrgica.
Es posible que se realicen estas pruebas aunque el bulto no
se vea en la mamografía.
Si le hacen una biopsia por aguja, le pondrán un anestésico
local para insensibilizar el área de su seno en cuestión.
Después su profesional médico inserta una aguja en el bulto
del seno y saca líquido o tejido del bulto. Si la aguja se
llena con líquido, el bulto es probablemente un quiste y no
es cáncer. Al sacar el líquido también desaparece el bulto
lleno de líquido. El tejido sacado con la aguja se analizará
en el laboratorio.
Si le hacen una biopsia quirúrgica, su cirujano le pondrá un
anestésico, hará un corte en el seno, y retirará una parte o
todo el bulto. Se examinará una muestra del tejido bajo un
microscopio. Si la muestra analizada es cancerosa, se puede
hacer una prueba para ver si las hormonas promueven el
crecimiento de las células cancerosas. Una se estas pruebas
es la de receptor de estrógeno (ER). Es posible que también
le quiten nódulos linfáticos de su axila para ver si el
cáncer se ha propagado más allá del seno. Dos de los
procedimientos para quitar nódulos linfáticos son la
disección del nódulo axilar y la biopsia de nódulo
centinela.
¿Cuál es el tratamiento?
Si un bulto en el seno es canceroso, las decisiones sobre el
tratamiento las tomará usted junto con su profesional
médico. En general también se consulta con un cirujano o un
oncólogo (especialista en cáncer). Estas decisiones se
basarán en:
- su edad
- el estado de evolución del cáncer
- el tipo de cáncer de seno
- si el cáncer ha proliferado a los ganglios linfáticos u
otras partes de su cuerpo.
Los tratamientos quirúrgicos posibles son lumpectomía
(extirpación del tejido canceroso solamente) o mastectomía
(extirpación del seno completo). También podrían extirpar
algunos o varios nódulos linfáticos de su axila. Otros
tratamientos posibles son la radioterapia, la quimioterapia
(medicamentos contra el cáncer) y la terapia con hormonas.
Estos tratamientos distintos pueden usarse individualmente o
en combinación.
Si usted está considerando una mastectomía, debe hablar con
su cirujano acerca de sus opciones para la cirugía
reconstructiva de seno.
Si ha estado tomando estrógeno, tendrá que dejar de hacerlo.
¿Cómo puedo cuidarme?
Si a usted le han diagnosticado cáncer de seno:
- Platique con su profesional médico sobre su cáncer y las
opciones de tratamientos para que pueda comprenderlas. Le
puede convenir obtener una segunda opinión.
- Infórmele a su profesional médico si su tratamiento le
produce molestias. En general, hay maneras de
remediarlas.
- Si es fumadora, deje de fumar.
- Después de su tratamiento, vaya al consultorio de su
profesional médico para que le hagan chequeos de
seguimiento.
- Siga haciéndose exámenes mensuales del seno, aunque le
hayan extirpado ambos senos, para buscar recurrencia del
cáncer o un cáncer nuevo.
Existen muchos servicios de apoyo disponibles para las
mujeres que tienen cáncer de seno. Usted puede encontrar los
nombres de los grupos y agencias con su profesional médico o
a través de la oficina local de la American Cancer Society
(Sociedad Oncológica Norteamericana).
La supervivencia después del cáncer de seno continúa
mejorando. A medida que más mujeres se hacen auto exámenes
regulares, más cánceres se descubren en sus inicios. A
medida que mejora la tecnología de detección usando
mamografías y otros procedimientos (como la resonancia
magnética), más cánceres se detectan antes de que podamos
sentirlos. La detección temprana y el tratamiento del cáncer
de seno aumentan enormemente sus posibilidades de
supervivencia y cura.
Para ayudar a detectar el cáncer de seno en sus inicios:
- Hágase un autoexamen del seno mensualmente.
- Hágase examinar los senos por su profesional médico por
lo menos cada 3 años si tiene entre 20 y 39 años de edad
y una vez por año después de cumplir 40 años de edad.
- Hágase una mamografía cada 1 ó 2 años después de los 40
años, dependiendo de su historia personal y familiar.
Pregúntele a su profesional médico con qué frecuencia se
tiene que hacer una mamografía.
- Nunca ignore un bulto ni un cambio en la apariencia o la
sensación de un seno. Recuerde que un tumor canceroso
generalmente no duele.
¿Cómo puedo ayudar a prevenir el cáncer de seno?
- Haga ejercicios por el resto de su vida. Los ejercicios
físicos moderados (media hora todos los días de la
semana) pueden reducir su riesgo.
- Mantenga un peso saludable. Las mujeres que engordan 20 a
30 libras después de su adolescencia corren más riesgo de
tener cáncer de seno que las que no engordan tanto. Esto
se debe a que las células de grasa producen estrógeno,
que promueve el cáncer de seno.
- Coma una dieta saludable con productos lácteos de bajo
contenido de grasa y muchas frutas y verduras.
- Limite su consumo de bebidas alcohólicas. Se recomienda
que las mujeres tomen no más que un trago por día.
- Si tiene un bebé, piense en amamantarlo. El amamantar
reduce el riesgo de cáncer de seno.
- En lo posible, evite la terapia de reemplazo hormonal
(estrógeno). Puede aumentar el riesgo de cáncer de seno.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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