La enfermedad pélvica inflamatoria (en inglés, PID) es una infección de los órganos reproductivos femeninos. Estos comprenden su útero/matriz, las trompas de Falopio, sus ovarios y los tejidos circundantes. La infección se inicia en el cérvix o cuello del útero, o sea la apertura del útero. Después se transmite hacia arriba por todo el sistema reproductivo. También se puede contagiar al abdomen. La PID se observa con mayor frecuencia entre las mujeres jóvenes que están teniendo relaciones sexuales, especialmente con múltiples parejas. Rara vez se presenta después de la menopausia.
La enfermedad pélvica inflamatoria puede ser causada por muchos tipos de bacterias. Las más frecuentes son bacterias que causan dos enfermedades comunes de transmisión sexual (gonorrea y clamidia). La enfermedad pélvica inflamatoria también puede ocurrir:
Una mujer puede tener una enfermedad pélvica inflamatoria sin haber tenido una enfermedad transmitida sexualmente. Las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina y el cuello del útero pueden causar también una enfermedad pélvica inflamatoria, pero esto es raro.
En algunos casos no hay síntomas. Cuando aparecen síntomas, pueden ser:
Su profesional médico le preguntará sobre sus síntomas y le hará un examen de la pelvis. Es posible también que le hagan los siguientes análisis:
Tal vez sea necesario hacer una laparoscopía para confirmar el diagnóstico de la PID. Una laparoscopía es un procedimiento quirúrgico realizado mientras usted está anestesiada. Su profesional médico hace un pequeño corte a la altura del ombligo e inserta un tubo delgado iluminado con una diminuta cámara a través del corte. De esa manera su profesional médico podrá examinar los órganos de su abdomen y pelvis. Si usted tiene una PID, sus trompas y ovarios estarán hinchados e inflamados. Es posible que su profesional médico vea pus o llagas en o cerca de los órganos femeninos. Es posible que su profesional médico extraiga una muestra de tejido (biopsia) para hacer un análisis de laboratorio.
La PID se trata en general con medicamentos antibióticos. La PID leve, sin fiebre ni dolor intenso, normalmente se trata con una combinación de inyecciones de antibióticos y antibióticos orales (píldoras).
Una infección más severa puede tratarse con varios días de administración intravenosa (IV) de antibióticos una o dos veces al día. Esto puede hacerse en el consultorio de su profesional médico, la sala de emergencia del hospital o la clínica o, a veces, en el hogar con visitas de una enfermera. Después de varios días de administración intravenosa de antibióticos, tendrá que tomar antibióticos por boca.
Si tiene una PID grave, es posible que la internen para recibir tratamiento antibiótico intravenoso (IV) continuo. Tendrá que tomar antibióticos durante un período de tiempo después de salir del hospital.
Si tiene pus en su pelvis (un absceso), es posible que necesite cirugía para extraerlo o drenarlo. Si tiene un dispositivo intrauterino (DIU) es probable que su profesional médico se lo quite.
Es posible que su profesional médico le recete medicamentos para el dolor.
Avíseles a todas las personas con las que tuvo relaciones sexuales en los últimos 3 meses sobre su infección. Ellos también tienen que tratarse, aunque no tengan síntomas. No tenga relaciones sexuales hasta que usted y su compañero sexual hayan terminado de tomar todo el medicamento.
Su profesional médico le dará probablemente otra cita a los 2 ó 3 días de haber empezado a tomar el medicamento. Verificará que el medicamento ha controlado la infección. También tendrá que ser examinado 1 semana después de haber terminado todo el medicamento para comprobar que haya desaparecido la infección.
Se empezará a sentir mejor a los 2 ó 3 días de iniciar el tratamiento. No se olvide de terminar el medicamento recetado. Si no se trata la infección, ésta podría trasmitirse a otras partes de su cuerpo o crear un absceso en las trompas de Falopio o los ovarios.
Puede causar dolor crónico (por mucho tiempo) en la pelvis. La PID puede causar que se formen cicatrices en las trompas de Falopio. Esta cicatrización podría dificultar que quede embarazada. El tratamiento sin demora y completo es muy importante para tratar de mantener su capacidad para tener hijos. La cicatrización de las trompas de Falopio también aumenta su riesgo de sufrir un embarazo ectópico (fuera del útero) en el futuro.
Para prevenir la enfermedad pélvica inflamatoria, siga estas pautas: