El herpes genital es una enfermedad común causada por un virus. El virus se llama virus herpes simple, o HSV (por sus siglas en inglés). Causa llagas dolorosas que se abren y forman ampollas en el área genital.
Se puede infectar con el virus por contacto con llagas o ampollas abiertas en los genitales, la boca o la zona rectal de una persona infectada. La infección puede ser transmitida de una persona a otra mediante las relaciones sexuales. Usted puede propagarla con sus manos, si el virus cae en ellas.
Una vez que usted tiene la infección, el virus permanece en su cuerpo por el resto de su vida. Generalmente el virus está inactivo, lo que significa que permanece en ciertas células y no está ocasionando síntomas. Sin embargo, el virus puede activarse y ocasionar llagas otra vez. Las llagas pueden recurrir frecuentemente. Pueden presentarse brotes de llagas con el estrés físico, por ejemplo con ropa ajustada, relaciones sexuales sin suficiente lubricación o si tiene otras enfermedades. El estrés emocional, o la menstruación también pueden ocasionar brotes. La mayoría de las personas con herpes tienen infecciones recurrentes.
Cuando tiene llagas, el herpes es muy contagioso. Es posible que también se transmita el virus aunque no tenga síntomas, o hasta por 3 meses después de que se sanen las llagas.
En general los síntomas aparecen a las dos semanas después de que el virus entra en su cuerpo. Pueden incluir:
Las llagas aparecen primero como ampollitas pequeñas y transparentes. En general aparecen en grupos, pero a veces aparece una sola ampolla. Las ampollas generalmente pronto quedan sin sus delgados pellejitos. Entonces se asemejan a llagas pequeñas (de 1/8 a 1/4 de pulgada de ancho), rosadas o rojas y de poca profundidad. Las llagas pueden doler y tener secreciones. Pueden quedar recubiertas de una costra seca de color amarillento.
Los síntomas de herpes generalmente son más graves durante el primer brote. Algunas personas infectadas con herpes no presentan síntomas.
Su profesional médico le preguntará sobre sus síntomas y lo examinará. Ordenará pruebas de laboratorio de las células o el líquido de una de las llagas.
El herpes genital no se puede curar. El virus permanecerá en su cuerpo. Sin embargo, su profesional médico podrá recetarle medicamentos como aciclovir (acyclovir), famciclovir o valaciclovir (valacyclovir) para aliviar los síntomas más rápidamente. Aunque esté tomando el medicamento, la infección puede ser muy contagiosa mientras siga teniendo llagas, pero el medicamento acortará el período de contagio. Si está embarazada, consulte el uso de estos medicamentos con su profesional médico.
Los analgésicos como el acetaminofeno (acetaminophen) o ibuprofeno (ibuprofen) pueden ayudarle a reducir el dolor y la fiebre. También puede aliviar el dolor sentándose en una tina con agua tibia 2 ó 3 veces al día.
Las llagas generalmente empiezan a sanar después de 5 días aproximadamente. En general desaparecen en 1 a 3 semanas. A veces duran hasta 6 semanas, en especial cuando la mujer también tiene una infección bacterial o enzimática de la vagina. Las llagas rara vez dejan cicatrices.
Aproximadamente la mitad de las personas infectadas con herpes tienen recaídas con aparición de llagas nuevas. Estas recaídas tienden a ser más leves que el primer brote de herpes y las llagas sanan más rápidamente.
Siga el tratamiento completo recomendado por su profesional médico. Además, cuando tenga llagas:
Si bien el herpes genital no es una enfermedad grave, puede causar depresión y otros problemas emocionales. No deje que el herpes le afecte la autoestima. Aprenda a reconocer y evitar el estrés para tener más resistencia a la infección.
Existen grupos de consejería que brindan respaldo y ayuda a los pacientes con herpes. Puede obtener más información llamando a la Línea de Asistencia Nacional de Enfermedades Transmitidas Sexualmente al 1-800-227-8922.
Puede tener menos recaídas si: