La clamidia es una infección transmitida sexualmente común de los órganos sexuales masculinos. Muchas veces los hombres no saben que tienen una infección por clamidia porque pueden no tener síntomas. No obstante, la clamidia se puede transmitir a sus compañeras sexuales y causarles infecciones severas y complicaciones, tanto para ellas como para sus bebés recién nacidos.
Los organismos que causan la infección se llaman Clamidia Trachomatis. Son similares a las bacterias. La infección generalmente se transmite de persona a persona durante el acto sexual. También se puede transmitir por otro contacto íntimo con el área genital o rectal.
En los hombres, la clamidia infecta la uretra. La uretra es el tubo que pasa por el medio del pene. Por la uretra pasan la orina y los fluidos sexuales (semen). La infección de la uretra se llama uretritis.
La clamidia también puede infectar la epididimis o glándula de la próstata. La epididimis es un pequeño órgano adherido al testículo. Es importante para la producción del esperma. La próstata es una glándula que se encuentra en la base del pene. Produce nutrientes para el esperma. La infección de la epididimis se llama epididimitis. La infección de la próstata se llama prostatitis.
Cuando se tienen relaciones sexuales por el ano, éste y el recto también se pueden infectar. Una infección en estaárea se llama proctitis.
Con frecuencia no hay ningún síntoma. Si se le infecta la uretra, puede sentir:
La infección de la epididimis produce dolor en el testículo.
Los síntomas de la infección de la próstata pueden incluir:
Algunas veces las infecciones de la próstata o de la epididimis son súbitas y severas. Estas infecciones pueden causar fiebre u otros síntomas de enfermedad. Requieren atención médica inmediata.
Los síntomas de infecciones anales pueden incluir:
Su profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas y lo examinará. Para diagnosticar la infección de la uretra, es probable que tenga que hacerse un análisis de laboratorio de una muestra de fluido tomada de la punta de la uretra. Para hacerlo se le insertará una gasa delgada en la apertura de la uretra, que se encuentra en la punta del pene. A veces se puede hacer un análisis de orina para ver si tiene clamidia.
Si tuvo relaciones sexuales por el ano o está teniendo síntomas en esa zona, su profesional médico le puede tomar una muestra del recto con una gasa para hacer un análisis.
Su profesional médico le puede tomar una muestra del recto con una gasa si tuvo sexo anal o está teniendo síntomas en esa zona.
Los análisis de laboratorio permitirán que su profesional médico sepa cuál es la causa de la infección y cuál antibiótico sería el más efectivo. Muchas veces, sin embargo, no se puede determinar cuál es el organismo que está causando la infección de la epididimis y de la próstata.
En general la infección se cura tomando antibióticos. La mayoría de las infecciones de la uretra se tratan con 7 días de antibióticos. A veces la infección se puede tratar con una sola dosis de un antibiótico. Las infecciones de la próstata pueden requerir entre 2 y 4 semanas de tratamiento.
Muchos profesionales médicos comienzan el tratamiento con antibióticos antes de recibir los resultados del laboratorio. En el caso de la epididimitis o de la prostatitis, se elige un antibiótico que es efectivo para combatir la clamidia y otras causas que puedan haber causado la infección. Es posible que deba tomar más de un antibiótico, sobre todo si existe la posibilidad de que tenga otra infección, como la gonorrea.
Su compañera o compañeras sexuales también se deberían tratar, aunque no tengan síntomas. Consulte con su profesional médico sobre este tema.
Los síntomas de la uretritis desaparecen en general a los pocos días de haber empezado a tomar el antibiótico. No obstante, es muy importante matar toda la clamidia. Tome sus medicamento por todo el tiempo recetado, aunque sus síntomas hayan desaparecido antes de terminar de tomarlo.
Los síntomas de epididimitis, y sobre todo de la prostatitis, pueden prolongarse por varios días más antes de desaparecer completamente.
Si sigue teniendo síntomas a pesar de los antibióticos, debe hablar con su profesional médico. Es especialmente importante hablar con su profesional médico si los síntomas vuelven después de que haya terminado de tomar el antibiótico.
La clamidia puede causar infertilidad. El riesgo de infertilidad es mucho peor si se deja que la infección siga por semanas o meses sin tratarla.