Infección de oído y fluido en el oído medio (Otitis Media)
Hoja informativa de educación de pacientes en asociación con
la Guía de Cuidado Clínico del UMHS

Esta información no es un instrumento de autodiagnóstico o reemplaza tratamiento médico. Hable  con un médico o solicite una cita para verle si tiene preguntas o dudas sobre esta información o sobre su estado de salud.


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Esquema de la otitis media

¿Qué es la otitis media?

El término otitis media hace referencia a la acumulación de fluido en el oído medio. La otitis media normalmente aparece cuando una hinchazón en las fosas nasales causada por un virus del resfriado bloquea la Trompa de Eustaquio, cuya función es permitir la salida de fluido desde el espacio situado en el oído medio detrás del tímpano. Cuando este fluido se infecta por bacterias, ejerce presión dentro del tímpano y provoca dolor o fiebre. A eso se le denomina “otitis media aguda” (OMA). Cuando el fluido no causa dolor se produce una “otitis media con derrame” (OMD), y a menudo persiste cuando una OMA ha mejorado.

¿Qué causa la otitis media?

Hay muchos factores que contribuyen a incrementar el riesgo de padecer OMA y OMD. Entre ellos está la exposición a infecciones víricas (por ejemplo, la guardería infantil), compartir cigarrillos, dar el biberón (sobre todo cuando el bebé está acostado) y un historial familiar de infecciones en el oído en los padres o en hermanos.

La mayor parte de los niños dejan de tener OMA a los cuatro años de edad. A quienes continúen padeciéndola deberían considerar la “vacuna contra la influenza” ( Flu Shot ). Los menores de más edad que continúen teniendo OMA pueden reducir el riesgo de padecerla con una goma de mascar que contenga un azúcar denominado xylitol (mire en los ingredientes de sus marcas favoritas de goma de mascar).

Síntomas de la OMA

El síntoma más común de la otitis media aguda es el dolor de oídos. Mientras que un menor de más edad es capaz de decir cuándo le duele el oído, los más pequeños puede que estén irritables y lloren más. Tumbarles, darles de comer y ponerles el chupete son cosas que pueden provocar cambios de presión en el oído medio. Por eso puede que el bebé no tenga apetito y tenga dificultades para dormir. Otros síntomas son la fiebre, pérdida de equilibrio, pérdida de capacidad auditiva o supuraciones amarillentas con sangre provocadas por la existencia de una perforación temporal en el tímpano. Que se estiren del oído (se toquen o tiren los oídos) no significa necesariamente que tengan una infección. El dolor de oídos o la irritabilidad pueden estar causados igualmente por una afección de la garganta, la dentición o el oído del nadador (otitis externa) o swimmers ears .

Tratamiento de la OMA

Amoxicillina. La mejor elección de un antibiótico para la OMA es la amoxiciclina. Sirve para tratar las causas de afecciones bacterianas más comunes del oído mejor que cualquier otro antibiótico. En el 10-15 por ciento de las infecciones del oído que no mejoran a los 2-3 días de tratamiento hay otros antibióticos que actúan sobre bacterias menos comunes y por lo tanto pueden ser prescritos. Eso no significa que el niño sea “inmune” a la amoxicicilina. Las bacterias comunes seguirán siendo la causa más probable de futuras infecciones del oído. Y la amoxiclina será casi siempre el mejor antibiótico para empezar un tratamiento. Recientemente muchos médicos han comenzado a prescribir dosis más elevadas de amoxiciclina que en el pasado. Pero incluso con dosis mayores necesitará tomar los antibióticos todos los días que le haya recomendado su médico.

Dolor y fiebre. Acetaminofeno (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin) se pueden utilizar contra el dolor y la fiebre. Para ayudar a paliar el dolor, aplique un paño caliente o una botella de agua caliente alrededor del oído. También ayudarán a aliviar la congestión nasal una gotas de agua salina o un humidificador. (Cualquier persona de menos de 21 años con una afección viral no debería tomar aspirina por el riesgo de contraer el síndrome de Reye, Reye ? s Syndrome ).

¿Cuándo debería llamar al médico?

Si la infección de oído de un paciente va a responder a los antibióticos, lo hará probablemente después de tres días de haber empezado a tomarlos. Si llegado ese tiempo el paciente no mejora quizás resulte razonable probar otro antibiótico. Por favor, llame a su médico si no desaparecen los síntomas como fiebre, irritabilidad y dolor.

Puede que su médico quiera que su hijo se someta a uno o más visitas de seguimiento hasta que hayan desaparecido todos los signos de inflamación e infección. Puede que el fluído del oído medio continúe presentándose incluso después de que la infección haya sido tratada de manera correcta. Sin embargo, hay que asegurarse de que desaparece. Cerciórese de que cumple con todos los controles médicos para comprobarlo.

Otitis media con derrame (OMD)

La otitis media con derrame o “fluido en el oído” puede ser una consecuencia de la existencia de un líquido residual de una infección del oído. Normalmente no tiene síntomas, pero a veces el niño puede sufrir una pérdida leve de audición. En la mayoría de los casos, los médicos vigilarán la evolución de una OMD durante tres meses sin aplicar tratamiento.

En algunos casos, la aplicación de antibióticos puede acelerar la desaparición del fluido. Si éste persiste durante más de tres meses, es posible que su médico quiera que lleve a su hijo a un especialista del oído. Si es necesario, el médico quizás deba introducir cánulas de ventilación (tubos) para permitir que salga el fluido del oído para recuperar la audición y reducir futuros problemas con una OMA.

¿Por qué no utilizar antibióticos todo el tiempo?

Los antibióticos pueden causar a veces alergias y otros problemas. Cada uno de nosotros tiene en su nariz y en su sistema digestivo “bacterias saludables” que son beneficiosas. Por ejemplo, algunas de ellas ayudan a disolver los alimentos para su digestión. Cuando tomamos un antibiótico podemos matar a esas bacterias y causar una diarrea. Además, la ausencia de bacterias “saludables” puede hacer que prosperen las bacterias que causan enfermedades. Por último, cuantos más antibióticos se utilicen es más probable que se desarrollen bacterias resistentes a los antibióticos. Así será más difícil el tratamiento de infecciones graves en el futuro.

Su médico decidirá cuál es el mejor tratamiento para su hijo. Los antibióticos no funcionan con infecciones víricas y no deberían emplearse en resfriados. Los médicos y los padres deben colaborar para evitar el desarrollo futuro de bacterias resistentes. Aunque esperar a ver si un resfriado se convierte en una infección del oído puede ser difícil para los padres, tomar antibióticos para combatir cualquier resfriado no es bueno ni para nosotros ni para nuestras comunidades.

Mayo de 2002

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