¿Qué es el mal de Parkinson?
El mal de Parkinson se produce cuando algunos de los centros
nerviosos del cerebro pierden su capacidad para regular los
movimientos musculares. Como consecuencia, puede tener
rigidez muscular, temblores y dificultad para caminar y
tragar.
El mal de Parkinson es una de las enfermedades más comunes
que afectan la capacidad de movimiento en personas de más de
55 años de edad. Es crónico, es decir que lo tendrá por el
resto de su vida. También es progresivo, o sea que los
síntomas se van haciendo cada vez peor. Después de muchos
años, esta enfermedad se puede volver discapacitante. Sin
embargo, con el tratamiento apropiado es posible seguir
viviendo una vida productiva y llena de satisfacciones.
¿Cómo ocurre?
El mal de Parkinson se produce cuando las células nerviosas
dejan de producir un producto químico importante del cerebro
que se llama dopamina. La dopamina normalmente se encarga de
transmitir señales a otra parte del cerebro que permite
controlar el movimiento muscular. Si no hay suficiente
dopamina, las células en esta parte del cerebro se activan
descontroladamente. Como consecuencia, usted pierde la
capacidad de controlar sus movimientos normalmente.
Nadie sabe por qué mueren o se alteran las células
nerviosas. Algunas teorías dicen que se debe a:
- daños producidos por reacciones químicas en el cuerpo,
como la oxidación
- Infección del cerebro
- toxinas en el medio ambiente, como el monóxido de carbono
- tendencias heredadas.
¿Cuáles son los síntomas?
Uno de los síntomas principales del mal de Parkinson son los
temblores. Un temblor es un estremecimiento rítmico que no
se puede controlar. Los temblores de las manos, y a veces de
la cabeza, con frecuencia vienen acompañados por una
frotación continua del pulgar y el índice.
Después de un tiempo, es posible que deje de realizar
movimientos que son normalmente automáticos, como por
ejemplo el vaivén de los brazos que hace que caminar sea más
fluido. Se le puede hacer más difícil:
- escribir claramente
- hablar claramente
- empezar a hacer algo
- cambiar de posición
- mantener el equilibrio al caminar
- levantarse de la silla.
En las primeras etapas de la enfermedad, es posible que los
síntomas sean muy leves o que no se noten. Alguna persona
cercana podrá notar una pequeña renguera, una postura
ligeramente encorvada o un temblor moderado de la mano.
Otros síntomas pueden ser babeo y calambres abdominales. Es
posible que tenga dificultad para tragar. En las etapas
posteriores, muchas veces su capacidad para pensar y
recordar disminuye.
¿Cómo se diagnostica?
Es difícil hacer un diagnóstico preciso. Su médico le hará
preguntas sobre su historia clínica y lo examinará. Tratará
de detectar las señales físicas de temblor, rigidez muscular
y lentitud de movimientos que caracterizan el mal de
Parkinson.
No existen pruebas que puedan confirmar el diagnóstico. No
obstante, a veces se hacen pruebas para confirmar que no
tenga otro tipo de enfermedad.
¿Cómo se trata?
Todavía no se puede curar el mal de Parkinson. Sin embargo,
hay una serie de medicamentos que pueden aliviar grandemente
los síntomas.
En los casos moderados de mal de Parkinson, es posible que
su médico no le recete ningún medicamento para evitar los
efectos secundarios que se puedan producir. Su médico lo
querrá examinar regularmente para observar sus síntomas y
determinar cuándo sería beneficioso tratarlo con
medicamentos.
Es posible que el médico le recete medicamentos para
restaurar el equilibrio químico del cerebro. El objetivo
principal del tratamiento es conseguir que sus movimientos
sean tan normales como sea posible con la menor cantidad de
medicamento. Es posible que no se puedan eliminar todos sus
síntomas.
Su tratamiento también puede incluir terapia del habla y
fisioterapia. En casos graves que no se pueden controlar con
medicamentos, es posible que haya que operarlo para evitar
temblores incontrolables.
Medicamentos:
Se usan varios medicamentos distintos para tratar el mal de
Parkinson. Su médico tratará de usar la menor dosis que sea
efectiva para reducir la posibilidad de que se produzcan
efectos secundarios indeseados.
El medicamento principal que se usa para tratar el mal de
Parkinson es levodopa. El cerebro puede fabricar dopamina
con levodopa. Los efectos secundarios posibles que este
medicamento puede producir son:
- movimientos anormales de la cara, tronco, brazos y
piernas
- náuseas y vómitos
- pérdida de memoria de corto plazo
- confusión.
Es posible que levodopa funcione mejor si come menos
proteínas. Sin embargo, no empiece una dieta baja en
proteínas sin consultar antes con su médico. Uno de los
riesgos principales de una dieta baja en proteínas es la
pérdida de peso y malnutrición. Si usted sufre de glaucoma
de ángulo cerrado, no debe tomar levodopa.
Otros medicamentos que su médico le puede recetar son:
- medicamentos similares a la dopamina como la
bromocriptina (bromocriptine) y pergolide
- amantadina (amantadine), un medicamento usado para tratar
la gripe
- medicamentos anticolinérgicos, como benzotropina
(benztropine, Cogentin), trihexifenidil (trihexyphenidil,
Artante) y orfenadrina (orphenadrine, Norflex)
- selegilina (selegiline), un medicamento que reduce el
ritmo de descomposición de la dopamina y es posible que
pueda reducir el agravamiento de los síntomas a medida
que pasa el tiempo, sobre todo en las etapas iniciales de
la enfermedad.
Ejercicios:
Un programa de ejercicios diarios le ayudará a hacer mejor
uso de sus músculos. El ejercicio puede ayudar a prevenir
los problemas que ocurren cuando no se usan los músculos.
Aumentará su fuerza muscular y mejorará su coordinación.
Tendrá menos rigidez muscular. La fisioterapia le puede
enseñar a caminar y a moverse de tal manera que su riesgo de
caerse sea menor.
¿Cuánto durarán los efectos?
Gracias al tratamiento que alivia los síntomas, muchas
personas con esta enfermedad mantienen buena salud por
muchos años. La enfermedad progresa a pesar del tratamiento,
sin embargo, y después de un tiempo se puede volver
discapacitante.
¿Qué puedo hacer para prevenir el mal de Parkinson?
Los médicos no saben cómo prevenir esta enfermedad.
¿Cómo puedo cuidarme?
Para poder manejar el mal de Parkinson y aliviar sus
síntomas:
- Tanto usted como su familia deben saber cómo funcionan
los medicamentos. Conozca los efectos secundarios y sepa
cuáles son una indicación de que debe llamar al médico.
- No tome ningún medicamento, incluso aquellos de venta
libre, sin consultar previamente con su médico.
- Tome medidas para que su casa sea más segura:
- Coloque barandas en los pasillos.
- Quite cualquier cosa que pueda hacerlo caer.
- Use sillas con brazos altos.
- Use alfombras para amortiguar las caídas.
- Asegúrese que los asientos (incluso los que usa para
bañarse) tengan buen respaldo.
- Coloque barandas en el baño.
- Piense en instalar un dispositivo para elevar el asiento
del excusado.
- Use una afeitadora eléctrica para no cortarse con las
cuchillas de afeitar.
- Trate de tomar medidas para que pueda vestirse con
facilidad.
- Use mocasines o zapatos que se cierran con cintas de
Velcro en vez de cordones.
- Use ropa que sea fácil de quitar y poner.
- Cuando sea posible, use cintas de Velcro para cerrar la
ropa, en vez de usar cremalleras o botones.
- Si tiene problemas para tragar:
- Tome todo el tiempo que necesite para comer.
- Siéntese derecho.
- Los líquidos espesos son más fáciles de tragar que los
que no lo son.
- Use una fuente con calentador eléctrico para mantener la
comida caliente durante el largo tiempo que puede tardar
en comer.
- Pésese una vez por semana para comprobar que no esté
perdiendo demasiado peso.
- Reduzca el estreñimiento tomando más agua y comiendo más
comidas con alto contenido de fibra. Las comidas con alto
contenido de fibra incluyen los panes y cereales de grano
integral, frijoles, frutas y verduras.
- Si tiene problemas para hablar, trate de comunicarse por
otros medios. Haga los ejercicios de lenguaje que le haya
recomendado su médico o fisioterapeuta.
- Siga tan activo como sea posible. Siga participando en su
trabajo, pasatiempos y otras actividades.
- Obtenga el apoyo de familiares y amigos. Mantenga una
actitud positiva: es una gran ayuda.
- Para más información, póngase en contacto con:
Parkinson's Disease Foundation
William Black Medical Research Building
Columbia Presbyterian Med. Ctr.
710 W. 168th St.
New York, NY 10032-9982
Teléfono: 800-457-6676
Sitio web: http://www.pdf.org
National Parkinson Foundation, Inc.
1501 NW 9th Avenue/Bob Hope Road
Miami, Florida 33136
Teléfono: 800-327-4545
Sitio web: http://www.parkinson.org
¿Cuándo debo llamar al médico?
Su médico querrá ver su progreso y verificar cómo va su
tratamiento. Mantenga sus citas de acuerdo a lo recomendado
por su médico. Hable con él durante sus visitas sobre
cualquier pregunta e inquietud que pueda tener.
Llame a su médico si:
- Le aparecen efectos secundarios del medicamento, como
náuseas, mareos o cambios mentales.
- Baja de peso entre el 3% y el 5% en un mes.
- Empieza a tener fiebre.
- Le es cada vez más difícil tragar.
- Se empieza a deprimir. (Su médico le podrá dar
medicamentos que lo ayuden).
- Comienza a tener alucinaciones, ya que éstas pueden ser
un efecto secundario de los medicamentos. (Su médico le
podrá ajustar la dosis de sus medicamentos).
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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