¿Qué es la obesidad?
Se dice que una persona es obesa cuando tiene un gran sobrepeso y
su índice de masa corporal, o BMI, es de 30 ó más. El BMI es una
medida de su peso en relación con su altura. Puede calcular su BMI
usando una tabla.
El tamaño de su cintura también es importante. Es una medida de su
grasa abdominal. Sus riesgos de salud, sobre todo de tener
diabetes o enfermedades cardíacas, pero también de tener algunos
tipos de cáncer, aumentan a medida que su BMI y el tamaño de su
cintura aumentan. Una medida de cintura mayor que 40 pulgadas en
los hombres y 35 pulgadas en las mujeres aumenta
significativamente su riesgo para la salud.
¿Cuáles son los riesgos de la obesidad?
Casi un tercio de todos los adultos son obesos. La obesidad
aumenta a medida que la gente envejece.
Es un problema serio debido a que aumenta el riesgo de tener mala
salud y enfermedades importantes tales como:
- alta presión sanguínea
- problemas de respiración
- apoplejía
- enfermedad cardíaca
- diabetes
- hiperlipidemia, o sea un aumento de las grasas en la sangre,
que se asocia con frecuencia con niveles más altos de
colesterol
- enfermedad de la vesícula
- gota
- algunos tipos de cáncer
- osteoartritis (endurecimiento y dolor en las articulaciones,
sobre todo en las rodillas, que pueden ocurrir a medida que va
envejeciendo).
La obesidad puede dificultar la tarea de su profesional médico
para hacerle un buen examen físico. También puede hacer más
difícil observar el interior del cuerpo mediante radiografías y
otros tipos de imágenes, así como practicar cirugía.
¿Cómo ocurre?
Las causas de la obesidad no están claras. No siempre la causa es
comer en exceso. La cantidad de energía (calorías) que el cuerpo
necesita en estado de reposo también es importante. Uno obtiene la
energía de los alimentos que come. La energía que no se utiliza se
almacena en forma de grasa. Puede ser que las personas obesas
utilicen menos energía en estado de reposo que las personas que no
son obesas. Además, puede ser que quemen menos calorías que las
personas que no son obesas porque les es más difícil realizar
actividades físicas.
Los genes que hereda de sus padres pueden afectar su peso. Los
hijos de padres obesos son 10 veces más propensos a ser obesos que
los hijos de padres no obesos. Los hábitos alimenticios no
saludables también pueden ser la razón por la cual varios miembros
de una familia son obesos.
La obesidad también puede ser causada por problemas emocionales,
como depresión, ira y ansiedad. Los problemas emocionales pueden
contribuir a la obesidad, pero también pueden ser una consecuencia
de la misma. La obesidad rara vez es causada por un desequilibrio
hormonal.
¿Cómo se diagnostica?
Su BMI se puede determinar consultando su peso y altura en una
tabla de BMI. Un BMI de 25 ó mayor indica que tiene sobrepeso. Un
BMI de 30 ó mayor indica que es obeso. Mida su cintura debajo de
las costillas pero encima del ombligo. Con su BMI y medida de
cintura, determine su riesgo consultando el cuadro "Cómo calcular
su riesgo" que acompaña a la tabla de BMI.
Para saber si su peso es un riesgo para su salud, puede determinar
su BMI y riesgo de salud usando la
Tabla de Indice de Masa Corporal.
Note que la utilidad del BMI tiene sus límites. Puede sobreestimar
la grasa del cuerpo en atletas y otras personas que tienen una
contextura muscular. Puede subestimar la grasa del cuerpo en
personas mayores y otros que han perdido masa muscular. Su
profesional médico le puede indicar si tiene un riesgo más elevado
de problemas de salud debido a su peso.
Su profesional médico también le puede ayudar a encontrar un
programa de adelgazamiento que funcione en su caso.
La tabla de BMI no se usa en mujeres embarazadas. Si está
embarazada y quiere obtener una guía de aumento normal de peso
durante el embarazo, pídasela a su profesional médico.
¿Cómo es el tratamiento?
La clave para bajar y controlar su peso es comer menos calorías y
ser más activo. El primer paso importante es evaluar su dieta. Un
dietista puede recetarle una dieta. Se asegurará de que su nueva
dieta contenga menos calorías pero que sea saludable y le permita
bajar de peso sin peligro. Su dieta deberá permitirle bajar de 1 a
2 libras por semana. No hay que ayunar ni hacer dietas "de moda".
No debe tomar medicamentos que inhiban el apetito sin consultar
antes con su profesional médico.
Le enseñarán a cambiar sus patrones de comportamiento. Por
ejemplo, algunas personas comen para soportar los problemas
emocionales. Si tiene serios problemas emocionales, su proveedor
de atención de la salud puede recomendarle a un psicoterapeuta
para que reciba terapia. Deberá hacer frente a los problemas
psicológicos y emocionales si su programa para bajar de peso ha de
tener éxito.
La actividad física es una parte muy importante de un buen
programa para bajar de peso. Una vez que alcance un peso más bajo,
el ejercicio también le ayuda a mantenerse en ese peso. Realizar
por lo menos 30 minutos de ejercicio diarios casi todos los días
de la semana hará que baje la presión arterial, el pulso, el
colesterol y el azúcar en la sangre. La realización de ejercicios
durante 1 hora o más la mayor parte de los días de la semana puede
aumentar significativamente su tasa metabólica. Esto significa que
su organismo quemará más calorías.
Un aumento en su actividad física podrá ser el primer paso en su
programa para bajar o mantener el peso si aún no está listo para
hacer cambios en su dieta. La sensación de bienestar que obtendrá
del ejercicio lo motivará para elegir alimentos más sanos.
Casi todas las actividades que impliquen un esfuerzo ligero o
moderado son buenas. Puede por ejemplo caminar, trotar, nadar,
andar en bicicleta o hacer un programa de aerobismo o gimnasia
aeróbica. Una muy buena manera de empezar a hacer ejercicios para
casi todos es caminar. Puede usar un podómetro para motivarse y
hacer que el ejercicio sea más divertido. El podómetro es un
dispositivo que se cuelga de su vestimenta y mide cuántos pasos da
por día. Una buena meta es tratar de caminar hasta 10,000 pasos
por día (5 millas). Si su profesional médico está de acuerdo,
trate de aumentar los pasos que camina por día, de a 500 pasos por
semana, hasta llegar a los 10,000 pasos por día.
Puede conseguir vídeos y DVD para todos los niveles de preparación
física, incluyendo a personas con discapacidades. Los puede pedir
prestados en la biblioteca o comprarlos en una tienda o en la
Internet (http://www.collagevideo.com).
Pregúntele a su profesional médico qué tipo y cantidad de
actividad física es adecuada en su caso. Si tiene alguna
incapacidad física, su proveedor de atención de la salud le
ayudará a buscar alternativas de ejercicio.
El apoyo de otras personas puede ayudar a motivarle. Su principal
grupo de apoyo puede ser su familia y sus amigos. Busque también
grupos de apoyo para bajar de peso dentro de su comunidad.
¿Cómo me puedo cuidar?
Para ayudarse, siga estas pautas:
- Mantenga su dieta y no se descorazone.
- Aprenda a preparar comidas saludables. Tome clases o busque
libros de cocina con comidas saludables. Búsquelos en su
biblioteca pública o en un programa de extensión cultural del
condado local. También hay muchos sitios Web que tienen
recetas saludables.
- Lleve un registro diario de los alimentos y bebidas que
ingiere. Anote todo.
- Puede satisfacer sus necesidades de nutrición tomando un
multivitamínico y suplementos minerales, sobre todo si está
siguiendo una dieta con menos de 1,500 calorías y no puede
comer alimentos de todos los grupos. Pregúntele a su
profesional médico qué tipo le conviene más.
- No tome alcohol. Las bebidas alcohólicas agregan calorías sin
alimentarlo, y pueden darle más hambre.
- Unase a un grupo de apoyo para bajar de peso. Hable con gente
y participe de entornos que lo mantengan motivado.
- Lea libros y artículos o mire programas de televisión que
traten sobre cómo perder peso.
- Realice actividades físicas regularmente. Para no volver a
ganar las libras de peso que perdió, es posible que tenga que
realizar ejercicios de intensidad moderada de 60 a 90 minutos
casi todos los días de la semana. Siga las recomendaciones de
su profesional médico.
- Lleve un registro diario de sus ejercicios.
- Busque un amigo con quien hacer ejercicios.
- Acuda a las citas con el dietista o psicoterapeuta.
- Aprenda a utilizar técnicas de relajación tales como la
respiración profunda para ayudarle a manejar el estrés.
- Hable sobre sus sentimientos, desafíos y éxitos en un grupo de
apoyo o con su proveedor de atención de la salud.
Muchas personas obesas tienen dificultades para mantener el peso
alcanzado. A menudo esto es causado por problemas emocionales que
ocurren cuando están tratando de bajar de peso. La pérdida de peso
puede desencadenar una depresión seria o aún psicosis si usted fue
obeso de niño o ha estado deprimido debido a su obesidad. Si
siente la necesidad compulsiva de comer en exceso o de "atacar" el
refrigerador a altas horas de la noche, puede ser que esté
padeciendo de angustia emocional. Si ya se encuentra bajo estrés,
su profesional médico puede determinar que no es conveniente que
baje de peso hasta que su vida se estabilice.
Tenga en cuenta que luego de bajar de peso, la manera en que usted
se relaciona con los demás puede cambiar debido a la mejor imagen
que tiene de usted mismo.
¿Cómo puedo evitar la obesidad?
El exceso de peso se adquiere durante el transcurso de un largo
período. Bajar ese peso exige motivación y disciplina. Para
mantener un peso saludable tiene que equilibrar la cantidad de
alimentos que come con actividad física. Trate de mantenerse lo
más cerca posible de un peso saludable.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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