¿Qué son los lunares?
Los lunares son pequeñas protuberancias o áreas donde cambia
el color de la piel, y pueden aparecer en cualquier lugar
del cuerpo. La mayoría de los lunares son marrones pero
también pueden ser del color de la piel, azules o negros. El
color se debe a un pigmento de las células llamado melanina.
La mayoría de las personas tienen algunos lunares en el
cuerpo. Un adulto tiene en promedio entre 15 y 20 lunares.
¿Cómo ocurren?
Algunos lunares ya están presentes al nacer. La mayoría
aparecen en la piel durante los primeros 20 años de vida,
sobre todo en la pubertad. Son causados por una
superproducción de melanina en ciertas agrupaciones de
células. No se sabe cuál es la causa de esta superproducción
de melanina
Los lunares aparecen al principio como una mancha ocre o
negra, parecido a una peca. Muchos crecen y a algunos hasta
le crecen pelos.
¿Los lunares son peligrosos?
La mayoría de los lunares no son peligrosos. Algunos
lunares, sin embargo, son desagradables debido a su
apariencia o ubicación.
Muy rara vez (un chance en un millón) un lunar se hace
canceroso y se convierte en un melanoma maligno. El melanoma
maligno es la forma menos común pero más peligrosa de cáncer
de piel. Las investigaciones han concluido que el melanoma
maligno puede estar relacionado con quemaduras de sol
producidas durante la niñez.
¿Cómo se tratan?
Puesto que la mayoría de los lunares no son peligrosos, en
general no hace falta tratarlos. Algunos se extraen por
razones cosméticas. Los pelos que crecen en los lunares se
pueden cortar, o si no un dermatólogo se los puede eliminar
por completo.
Los melanomas malignos se extraen por medio de una
operación. Después de la cirugía es posible que le den un
tratamiento con radiación o con drogas contra el cáncer.
¿Qué cambios debo observar en los lunares?
Si nota un cambio en un lunar, pídale a su profesional
médico que se lo examine. Sobre todo trate de observar:
- Lunares que aparecen en grandes cantidades (más de 100).
- Un cambio de tamaño (sobre todo si el lunar se desparrama
y se hace más ancho).
- Un cambio en el borde del lunar (el borde del lunar se
hace irregular).
- Un cambio de forma en la que una mitad del lunar no se
parece a la otra.
- Un cambio de color, o distintos tonos del mismo color, en
un lunar.
- Un cambio de la apariencia de la superficie (por ejemplo,
se empiezan a formar escalas o costras, o el lunar
comienza a sangrar o a perder líquido).
Además, si los lunares pican, duelen, sangran, se inflaman o
se repiten, tienen que ser evaluados médicamente.
Desarrollado por la Dra. Ann Carter para McKesson Provider Technologies.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
Copyright © 2005 McKesson Corporation and/or one of its subsidiaries. All Rights Reserved.