¿Qué es la hepatitis B?
La hepatitis B es una infección vírica del hígado. El hígado se
inflama y se sensibiliza. También puede hincharse. Algunas partes
del tejido hepático pueden ser destruidas por la inflamación. La
hepatitis B es un tipo de hepatitis serio, algunas veces grave y
hasta fatal.
¿Cómo ocurre?
La hepatitis B es causada por el virus de la hepatitis B. La
hepatitis B se puede contagiar por contacto directo con la sangre
o fluidos corporales de la persona infectada. Por ejemplo, puede
contagiarse por:
- tener relaciones sexuales sin protección con una persona
infectada de hepatitis B
- compartir agujas para inyectarse drogas con una persona
infectada
- hacerse perforaciones en el cuerpo o un tatuaje permanente con
equipos que no están esterilizados.
- si es un trabajador de la salud y se expone a sangre en el
trabajo.
Un bebé puede contagiarse la hepatitis de su madre si estaba
infectada cuando nació.
Debido a los mejores métodos de detección, ahora es raro
contagiarse de la hepatitis B por una transfusión de sangre.
La enfermedad puede ser transmitida por personas que no tienen
síntomas y que pueden no saber que son portadoras del virus. Estas
personas se llaman portadoras asintomáticas.
¿Cuáles son los síntomas?
Es posible que no tenga ningún síntoma de hepatitis B hasta varias
semanas o meses de haberse infectado con el virus. También es
posible que no tenga nunca síntomas obvios.
Si se presentan síntomas, éstos pueden ser:
- coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)
- cansancio
- orina oscurecida
- dolor abdominal
- pérdida del apetito
- náuseas/vómitos
- dolor en las articulaciones.
¿Cómo se diagnostica?
Su profesional médico le hará preguntas sobre su historia clínica
y sus síntomas. De particular importancia es su historial de
factores de riesgo para la hepatitis, como drogadicción
intravenosa o tener relaciones sexuales sin protección.
Su profesional médico le examinará la piel y los ojos buscando
signos de hepatitis. Le revisará el abdomen para ver si el hígado
está agrandado o dolorido.
Le harán pruebas de sangre. Si las pruebas de sangre demuestran
que su hígado no funciona normalmente, su profesional médico hará
otras pruebas para ver si está infectado con el virus de la
hepatitis B.
Si su profesional médico piensa que usted puede tener hepatitis
crónica o daño serio al hígado, o si el diagnóstico es incierto,
es posible que se le haga una biopsia del hígado. Una biopsia es
un procedimiento en el que se usa una aguja para extraer una
pequeña cantidad de tejido. La aguja se aplica sobre la región del
hígado a través de la piel después de darle un anestésico local.
La muestra de tejido se envía al laboratorio para ver si el hígado
ha sufrido algún daño.
¿Cómo se trata?
El tratamiento habitual es reposo. Además, su profesional médico
le recomendará que evite el alcohol por lo menos por 6 meses.
Generalmente no se requiere hospitalización. Si usted llega a
estar gravemente deshidratado por haber tenido náuseas o vómitos,
es posible que tenga que ir al hospital para recibir fluidos por
vía intravenosa (IV).
Si tiene hepatitis B crónica, es posible que necesite tratarse con
medicamentos. Se pueden usar el interferón y otras drogas
antivirales.
¿Cuánto duran los efectos?
Los síntomas generalmente duran varias semanas y por lo general
son seguidos por un restablecimiento lento, pero total. Pueden
pasar 6 meses antes de que las pruebas de su hígado vuelvan a
demostrar que está funcionando normalmente otra vez.
Algunas personas con hepatitis B desarrollan la forma crónica de
la enfermedad. Esto quiere decir que el virus sigue afectando el
hígado durante varios meses. La inflamación continua puede dañar
el hígado causando cirrosis (cicatrización del hígado) y
posiblemente una falla hepática. Su profesional médico puede
hacerle análisis de sangre cada par de meses para ver si hay
signos de enfermedad crónica del hígado.
Algunas personas con hepatitis B desarrollan la forma crónica de
la enfermedad. Esto quiere decir que el virus sigue afectando el
hígado durante varios meses o más aún.
La infección con el virus de la hepatitis B aumenta su riesgo de
cáncer en el hígado.
¿Cómo puedo cuidarme?
- Vea a su profesional médico regularmente.
- Para aliviar sus síntomas, siga las instrucciones de su
profesional médico para tomar su medicina. Cuando tiene
hepatitis, tendrá que evitar los medicamentos que puedan dañar
más aún su hígado (por ejemplo, acetaminofeno, o
acetaminophen). Pregúntele a su profesional médico qué
medicamentos puede tomar en forma segura para tratar sus
síntomas (como picazón y náuseas).
- Siga los consejos de su profesional médico sobre cuánto reposo
tiene que guardar y para saber cuándo puede volver a su nivel
de actividad normal, ya sea de trabajo o de estudio. A medida
que mejoren sus síntomas, podrá aumentar gradualmente su nivel
de actividad. Es mejor evitar demasiado esfuerzo físico
excesivo hasta que su profesional médico le diga que puede
volver a hacerlo.
- Coma alimentos con mucha proteína y calorías, aunque sienta
náuseas. Para reducir sus náuseas puede tomar pequeños sorbos
de refrescos o jugos, o chupar caramelos duros.
- No tome alcohol a menos que su profesional médico le diga que
es seguro hacerlo.
- Si su hígado sufrió daño por haber tenido hepatitis B, se
tendría que hace una prueba para ver si tiene hepatitis C y
vacunarse contra la hepatitis A.
¿Qué se puede hacer para prevenir la hepatitis B?
La hepatitis B es sumamente contagiosa durante 2 a 6 semanas antes
de que aparezcan los síntomas. Sigue siendo contagiosa durante
algún tiempo después de que usted empiece a tener síntomas.
Después de haber sido diagnosticado, su profesional médico querrá
verlo para seguimiento. Le podrá hacer pruebas de sangre para ver
si usted sigue en la etapa contagiosa. Algunas personas que
contraen hepatitis B se convierten en portadoras crónicas del
virus. Un examen de sangre puede determinar si usted es portador
crónico.
Para evitar propagar la enfermedad a otras personas:
- No deje que ningún fluido de su cuerpo, incluyendo la saliva,
entre en contacto con los demás.
- Limpie todos los derrames o manchas de sangre con una mezcla
de 1 parte de lejía y 9 partes de agua.
- Cúbrase los cortes y llagas abiertas.
- No comparta nada que pueda tener sangre, como agujas, cepillos
dentales ni hojas de afeitar.
- No tenga contacto sexual con nadie hasta que su profesional
médico le confirme que ya no es contagioso. Si tiene una
relación de largo plazo con un compañero, pregúntele a su
profesional médico si tendría que usar condones.
- No done sangre, órganos del cuerpo, otros tejidos o esperma.
Todas las personas que viven con usted se tendrían que dar la
vacuna contra la hepatitis B. Se puede prevenir la infección con
el virus de la hepatitis B dándose tres inyecciones de la vacuna.
La segunda inyección se da 1 ó 2 meses después de la primera. La
tercera inyección se da 4 ó 6 meses después de la primera.
Las personas en las siguientes categorías tienen alto riesgo de
contraer hepatitis B y deberían darse las inyecciones de la vacuna
contra la hepatitis B:
- trabajadores de atención de la salud
- trabajadores de seguridad pública que trabajen con drogadictos
- voluntarios y empleados de albergues para personas sin hogar
- las parejas sexuales de las personas que portan el virus
- los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres..
Además, la Academia Norteamericana de Pediatría y la Academia
Norteamericana de Médicos de Familia recomiendan ahora la
vacunación de todos los niños contra la hepatitis B. También se
recomienda a los adolescentes y adultos jóvenes que se vacunen
para evitar la hepatitis B de transmisión sexual. Pregunte a su
profesional médico o departamento local de salud si usted debe
vacunarse contra la hepatitis B.
Si está embarazada, se debe hacer un análisis de sangre para ver
si tiene Hepatitis B. Los bebés que nacen de madres con HBV deben
recibir HBIG (inmunoglobulina de hepatitis B) y la vacuna contra
la hepatitis en las 12 horas después de nacer.
Para obtener más información, póngase en contacto con:
Fundación Norteamericana del Hígado (American Liver
Foundation)
Teléfono: 1-800-GOLIVER (1-800-465-4837)
Sitio Web: http://www.liverfoundation.org
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reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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