Diabetes: control de la comida
¿Por qué es importante controlar la comida?
Si tiene diabetes tipo 1, su cuerpo no produce insulina, o produce
muy poca. La insulina ayuda a que el azúcar pueda penetrar en las
células del cuerpo y controla el nivel de azúcar en la sangre.
Cuando el cuerpo no tiene el nivel de insulina necesario, la
cantidad de azúcar en la sangre se eleva demasiado y puede ser
peligrosa, causando a veces el coma y hasta la muerte.
La diabetes tipo 1 se trata con insulina, pero la dieta (el
control de la comida) y el ejercicio siguen siendo muy importantes
para controlar el nivel de azúcar en la sangre y evitar
complicaciones. La meta del control de la comida para los
diabéticos es tratar de mantener el azúcar en la sangre en un
nivel normal a lo largo del día. Esto se hace ajustando su dosis
de insulina a los tipos y cantidades de comida que come. Los
planes de comida se pueden diseñar para adaptarse a su estilo de
vida.
Si tiene diabetes tipo 2, su cuerpo no puede usar la insulina
eficientemente. Esto hace que el nivel de azúcar en su sangre se
eleve. A veces puede controlar su nivel de azúcar en la sangre
sólo con dieta y ejercicios. O puede tener que tomar un
medicamento oral o darse inyecciones de insulina.
En todos los casos, una parte importante del control de la
diabetes es comprender cómo lo que come afecta su nivel de azúcar
en la sangre.
¿Cuáles son los distintos tipos de planes de comidas?
Hay varias maneras comunes de planificar las comidas para ayudarle
a controlar la diabetes. Su especialista de diabetes le puede
ayudar a hacer un plan de comidas adecuado a su caso. La mayoría
de los planes consisten en medir los hidratos de carbono en la
comida, porque los hidratos de carbono tienen el mayor efecto
sobre el nivel de azúcar en la sangre.
Los tipos más comunes de planes de comidas son:
- Plan de comida de hidratos de carbono constantes: Consiste en
comer la misma cantidad de hidratos de carbono todos los días
y tomar una dosis relativamente constante de medicamento.
- Plan de comida de contar los hidratos de carbono: Consiste en
contar la cantidad de hidratos de carbono que va a comer en
una comida y ajustar la dosis de insulina para esa cantidad.
La cantidad de hidratos de carbono puede variar de un día a
otro.
- Plan de intercambio de comidas: Se forman listas con grupos de
comidas. Las comidas de cada lista tienen un contenido similar
de hidratos de carbono y calorías. Este plan se llama dieta de
intercambio porque se puede intercambiar una comida de la
lista por otra y estar seguro que tiene el mismo valor
alimenticio. Su nutricionista le puede ayudar a planificar una
dieta que tenga una cantidad fija de comidas intercambiables
cada día, y a hacer las listas de comidas que se pueden
intercambiar. Este tipo de plan ya no se usa con mucha
frecuencia.
- Plan de comida de contar las calorías: Su profesional médico
le dará una meta de calorías diarias, en función de su altura,
peso, edad, nivel de actividad y azúcar en la sangre. Tendrá
que comer una variedad de comidas (hidratos de carbono,
proteínas y grasas saludables) eligiendo sobre todos los
hidratos de carbono que tienen menos probabilidad de subir el
nivel de azúcar en la sangre.
Es importante que se reúna con un nutricionista para hacer un plan
de comidas que se adapte a su gusto, presupuesto y estilo de vida.
¿Cuáles son los principios de los planes de comidas?
Todos los planes de comidas se basan en los siguientes principios:
- Comer una dieta bien balanceada. Entre el 10% y el 20% de las
calorías de una dieta saludable provienen de proteínas (leche,
queso, yogurt, carne de res, pollo, pescado, clara de huevo,
nueces y semillas), el 50% al 60% de hidratos de carbono
(frutas, verduras y cereales integrales) y el 20% al 35% de
grasas. Las grasas saturadas, como la mantequilla y las carnes
rojas, deberían proporcionar menos del 7% de sus calorías.
- Mantener la cantidad de calorías que come al día
aproximadamente constante. Si come aproximadamente la misma
cantidad de calorías cada día, habrá un equilibrio entre la
insulina y la comida. Si come menos un cierto día, puede tener
demasiada insulina en el cuerpo y tener una reacción por su
nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglicemia). Si come más
otro día, tendrá muy poca insulina y su nivel de azúcar en la
sangre será alto. Tiene que tratar de comer cantidades
similares de hidratos de carbono, grasas y proteínas todos los
días. Su cuerpo necesitará más o menos insulina de acuerdo a
cuántos hidratos de carbono coma. Es importante que coma una
cantidad relativamente constante de comida a la misma hora
todos los días. Si toma una cantidad relativamente constante
de insulina, el plan de hidratos de carbono constantes y el
plan de intercambio de comidas lo ayudarán a mantener una
cantidad diaria relativamente constante de hidratos de
carbono. El plan de contar hidratos de carbono le permite
variar la cantidad de hidratos de carbono.
- Comer todos los días a la misma hora. La insulina que se
inyecte irá bajando el nivel de azúcar en la sangre,
independientemente de que coma o no. Por lo tanto, es
importante que no se olvide una comida, y que coma
aproximadamente a la misma hora cada día para evitar que el
nivel de azúcar baje demasiado. Lleve consigo bocados para
emergencias, como un cambio súbito en su rutina que afecte sus
comidas.
- Usar bocados para prevenir las reacciones de insulina. Los
bocados ayudan a equilibrar la actividad de la insulina. Los
picos de actividad de la insulina varían de una persona a
otra. Se irá dando cuenta por experiencia cuando necesita
comer un bocado. Puede ser antes del almuerzo, al atardecer o
a la hora de ir a la cama. Casi todos los diabéticos necesitan
un bocado a la hora de irse a la cama. No se olvide de
comerlo. También es importante el tipo de bocado. El azúcar de
las frutas sólo dura 1 ó 2 horas. Las frutas son un buen
bocado para la mañana o la tarde. Las proteínas con grasa,
como el queso y la carne, se convierten en azúcar más
lentamente. El mejor bocado para la hora de irse a dormir es
un bocado que tenga proteínas, grasas y almidón. Tendrá un
mejor efecto durante la noche.
- Administrar sus hidratos de carbono cuidadosamente. La mitad
de la comida que come todos los días es en la forma de
hidratos de carbono. Como es necesario tener insulina para que
el cuerpo pueda usar los hidratos de carbono, es muy
importante saber cuántos hidratos de carbono se comen, y
cuándo se comen. También tiene que comprobar que tenga la
cantidad de insulina suficiente en su cuerpo cuando coma
hidratos de carbono. El efecto de los hidratos de carbono en
su nivel de azúcar en la sangre depende del tipo de hidratos
de carbono y qué otras comidas coma junto con los hidratos de
carbono. Los hidratos de carbono complejos de los cereales
integrales, frijoles, las frutas y la mayoría de las verduras
se descomponen en azúcar más lentamente que los hidratos de
carbono más simples, como el azúcar de los caramelos y los
pasteles. Cuando los hidratos de carbono se descomponen más
lentamente, es menos probable que eleven demasiado su nivel de
azúcar en la sangre. Mídase el nivel de azúcar en la sangre 1
a 2 horas después de comer un bocado o una comida, para saber
cómo su nivel de azúcar en la sangre es afectado por las
distintas comidas y combinaciones de comida.
- Reducir la cantidad de grasas en la dieta. Los diabéticos
corren un mayor riesgo de tener enfermedades cardiacas, así
que es importante controlar la cantidad de grasas en su dieta.
El colesterol y los triglicéridos son 2 tipos de grasas
importantes en la sangre. Hay colesterol en muchas comidas,
pero es especialmente alto en las yemas de los huevos, los
órganos de los animales y si se comen porciones grandes de
carne de res con alto contenido de grasa (por ejemplo, un
filete de costilla). Los niveles de colesterol y triglicéridos
pueden aumentar si el azúcar en la sangre es demasiado
elevado. Debería medir su nivel de colesterol y triglicéridos
por lo menos una vez por año. Si su nivel es alto, su
nutricionista le puede dar sugerencias para bajarlo.
- Mantener un peso apropiado. Pregúntele a su nutricionista
cuántas calorías debe tener su dieta diaria para mantener un
peso normal. Si tiene sobrepeso, consulte con su nutricionista
para hacer un plan de pérdida de peso gradual.
- Comer más fibra. La fibra es la parte de la comida que no se
absorbe en el cuerpo. La fibra en su dieta puede ayudar a
reducir el nivel de azúcar en la sangre. Por ejemplo, el
azúcar en la sangre puede no ser tan alta a las 2 horas de
comer una manzana (15 gramos de hidratos de carbono) como a
las 2 horas de haber tomado 1/2 vaso de jugo de manzana
(también 15 gramos de hidratos de carbono). Las frutas
frescas, verduras, legumbres, los cereales de salvado, la
avena y los panes integrales son los alimentos más efectivos
con alto contenido de fibra.
- Evitar las comidas con mucha sal (sodio). Si come comidas con
mucha sal, su presión sanguínea puede subir. El aumento de la
presión sanguínea es un factor de riesgo para accidentes
cardiovasculares y complicaciones de la diabetes como
problemas del corazón, la vista y el riñón. Por lo tanto, es
importante no comer grandes cantidades de sal. Trate de comer
menos de 2300 miligramos (mg) de sodio (1 cucharita de sal de
mesa) cada día. Consulte con su nutricionista sobre el nivel
de sodio en su dieta.
- Si tiene problemas de riñón, no comer demasiadas proteínas.
Comer demasiada proteína es malo para las personas diabéticas
que tienen problemas de riñón. Los fideos, pastas y los guisos
que no tienen demasiada carne son más saludables que una
hamburguesa o un bistec. No obstante, debería comer un bocado
a la hora de acostarse que tenga un poco de hidratos de
carbono, proteína y grasa para mantener su nivel de azúcar en
la sangre a un nivel razonable durante toda la noche. Siga las
recomendaciones de su profesional médico sobre la cantidad de
proteínas en su dieta.
Resumido del libro "Understanding Diabetes" (Cómo comprender la diabetes), 10a Edición, por el Dr. H. Peter Chase (que puede conseguir llamando al 800-695- 2873).
Published by
RelayHealth.
Last modified: 2008-01-02
Last reviewed: 2008-03-01
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