¿Qué es la cirrosis?
La cirrosis es una enfermedad del hígado causada por
cicatrizaciones del hígado que ocurren durante un largo tiempo
(meses a años).
El hígado es una parte muy importante del cuerpo. Ayuda al cuerpo
a librarse de sustancias tóxicas como alcohol, nicotina y otras
sustancias tóxicas. Es importante para digerir alimentos,
metabolizar las grasas, coagular la sangre y otras funciones.
La cicatrización del hígado puede causar daño permanente e impedir
su buen funcionamiento.
¿Cómo ocurre?
En los Estados Unidos, la cirrosis ocurre principalmente como
consecuencia de alcoholismo. Existen muchas otras causas de
cirrosis, como hepatitis crónica, enfermedades hereditarias,
exposición prolongada a productos químicos tóxicos, ciertos
medicamentos y operaciones de bypass intestinal.
Los cambios en el hígado que causan la cirrosis son graduales. Al
principio se lesionan las células del hígado. Si la causa de la
lesión continúa (por ejemplo, la enfermedad o el alcoholismo), las
células del hígado empiezan a morirse. Eventualmente, las células
normales del hígado van siendo reemplazadas por tejido
cicatrizado. Este tejido cicatrizado no puede realizar las
múltiples funciones del hígado.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de daño temprano del hígado dependen de la causa del
daño. Al principio es posible que no tenga síntomas, o que los
síntomas sean muy leves.
Los síntomas de la cirrosis pueden ser:
- sentirse cansado
- tener hematomas con facilidad
- pérdida del apetito
- fiebre
- náuseas o vómitos
- ictericia (piel amarilla)
- picazón
- dolor en el vientre
- inflamación del abdomen o los tobillos
- sangrado del estómago y del esófago
- pérdida de peso.
¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar la cirrosis es muy importante realizar tanto una
historia clínica como un examen físico. La historia médica servirá
para que su profesional médico pueda determinar las posibles
causas del daño al hígado. El examen físico le permitirá saber
hasta qué punto está dañado el hígado.
Los análisis de sangre sirven para ver cómo está funcionando el
hígado. También pueden ayudar a encontrar la causa de la cirrosis,
por ejemplo si tiene una infección de hepatitis B.
Es posible que tenga que hacerse una biopsia del hígado para saber
hasta qué punto está dañado el hígado. La biopsia del hígado se
puede hacer sin internarse. (En general, no tendrá que quedarse a
dormir en el hospital.) Para hacer la biopsia le entumecerán la
piel y se la pincharán con una aguja especial hasta llegar al
hígado. La aguja se usa para extraer una pequeña parte de tejido
del hígado para analizar.
¿Cómo se trata?
El daño al hígado causado por la cirrosis no se puede revertir,
pero el tratamiento puede interrumpir o demorar daños adicionales
y reducir las complicaciones. El primer paso importante es
eliminar la causa del daño, si fuera posible. Por ejemplo, si su
cirrosis es causada por tomar demasiado alcohol, tiene que dejar
de tomarlo por completo. Si la cirrosis fue causada por hepatitis,
se tendrá que tratar con medicamentos para el tipo de hepatitis
que tenga. Por ejemplo, si tiene hepatitis viral, se tendrá que
tratar con interferón. Si la causa es un bypass intestinal para
tratar la obesidad, se tiene que revertir el bypass por medio de
otra operación.
En todos los casos, independientemente de la causa, es esencial
seguir una dieta saludable, porque el cuerpo necesita todos los
nutrientes recomendados para mantener los tejidos en estado
saludable. Para no dañar más el hígado no tiene que tomar más
alcohol. Como su hígado no está funcionando correctamente, es
posible que tenga que tomar suplementos de vitaminas y cambiar su
dieta.
La cirrosis puede causar problemas en otras partes del cuerpo, y
habrá que tratarlas. Por ejemplo, se puede acumular fluido en el
vientre. O puede sangrar el esófago, causando vómitos con sangre,
o el estómago, causando heces con sangre o alquitranadas. La
acumulación de fluidos en el vientre se puede controlar con
medicamentos. Para tratar el sangrado del estómago o del esófago
es posible que haya que operarlo.
El tratamiento de última instancia para la cirrosis es un
transplante de hígado. Si se puede eliminar y controlar la causa
de la cirrosis, como por ejemplo el alcoholismo, y su estado de
salud es satisfactorio, el transplante es una buena opción. Pero
los transplantes de hígado son muy caros. No todas las compañías
de seguro pagan los transplantes de hígado para todas las
condiciones. Además, la espera para un transplante de hígado puede
ser demasiada larga.
¿Cuánto duran los efectos?
Si el hígado se sigue dañando, la cirrosis seguirá empeorando y
cada vez habrá más células que dejen de trabajar. Esto puede
causar la muerte.
Si el hígado no continúa dañándose, la cirrosis puede dejar de
empeorar y las células que todavía no están cicatrizadas seguirán
realizando las importantes tareas del hígado.
¿Cómo puedo cuidarme?
- Siga las indicaciones de su profesional médico.
- Siga la dieta recomendada para su afección.
- No tome alcohol.
- Siga los consejos de su profesional médico sobre medicamentos
que debe evitar, inclusive medicamentos de venta libre, para
no dañar más el hígado.
¿Qué se puede hacer para prevenir la cirrosis?
- Limite su consumo de alcohol: no más de 1 bebida por día para
mujeres y no más de 2 bebidas para hombres. Si tiene un
problema de alcoholismo, pídale ayuda a un consejero o asista
a Alcohólicos Anónimos (AA).
- Pregúntele a su profesional médico qué puede hacer para
prevenir la hepatitis B y C.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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