¿Qué es el síndrome de fatiga crónica?
El síndrome de fatiga crónica (CFS) es un problema de fatiga
abrumadora que dura por lo menos 6 meses e interfiere con su
vida cotidiana.
La mayoría de las personas que tienen el síndrome de fatiga
crónica son adultos entre 20 y 40 años de edad. El síndrome
afecta a las mujeres con más frecuencia que a los hombres.
Sin embargo, puede llegar a afectar a hombres y mujeres de
todas las edades.
¿Cómo ocurre?
La causa del síndrome de fatiga crónica no es conocida.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas físicos del síndrome de fatiga crónica pueden
ser:
- cansancio abrumador, fatiga o debilidad que dura más de 6
meses
- dolor de garganta
- nodos linfáticos sensibles
- dolor musculares
- molestias y dolor en las articulaciones sin hinchazón ni
enrojecimiento
- dolor de cabeza
- despertarse con cansancio
- malestar (molestia general o inquietud) que dura más de
24 horas después de esforzarse.
Los síntomas psicológicos del síndrome de fatiga crónica
pueden ser:
- dificultad para recordar cosas o para concentrarse
- confusión
- ansiedad
- irritabilidad
- apatía y depresión
- cambios de personalidad
- cambios súbitos de humor
- menor deseo sexual.
¿Cómo se diagnostica?
Es difícil diagnosticarlo porque existen muchas enfermedades
que causan síntomas similares a los del síndrome de fatiga
crónica. Su profesional médico tratará de verificar que la
causa de su fatiga no se deba a ninguna de estas otras
enfermedades, preguntándole sobre sus síntomas y su historia
clínica y haciéndole un examen físico completo. Si ha
tenido fiebre, pero no tiene fiebre cuando va a visitar al
médico, es posible que éste le pida que se tome y registre
su fiebre en su casa varias veces por día.
Es posible que le hagan una serie de análisis, por ejemplo
de orina y de sangre, para ver si tiene infecciones,
enfermedades inmunológicas o metabólicas, problemas
hormonales, anemia o tumores.
Si su profesional médico no puede encontrar otra causa para
su fatiga, es posible que le diagnostique el síndrome de
fatiga crónica.
¿Cómo se trata?
Si usted tiene el síndrome de fatiga crónica, en la
actualidad no se conoce ninguna cura. Sin embargo, además
de los medicamentos para tratar algunos de los síntomas, hay
2 tipos de tratamiento que pueden ser útiles:
- un programa de ejercicios especiales
- terapia de conducta.
El programa de ejercicios comienza despacio y sin hacer
demasiado esfuerzo. Muy gradualmente irá aumentando el nivel
de ejercicios con el objetivo de robustecer sus músculos y
aumentar su nivel de energía. La terapia de conducta le
ayuda a concentrarse en lo positivo (lo que sí puede hacer)
y le puede ayudar a sentirse más optimista a medida que su
fuerza muscular y nivel de energía van mejorando. Tanto el
ejercicio como la terapia de conducta pueden ayudar a
reducir otros síntomas del síndrome de fatiga crónica, como
los dolores de cabeza y la dificultad para concentrarse.
Su profesional médico le puede recetar medicamentos para
tratar algunos de sus síntomas, como los dolores de cabeza y
el dolor muscular. Los medicamentos antidepresivos le pueden
ayudar a aliviar la fatiga y mejorar su capacidad para
funcionar.
¿Cuánto duran los efectos?
No se comprende bien el síndrome de fatiga crónica, ni se lo
trata fácilmente. Es posible que siga teniendo síntomas por
meses o años. En general, los síntomas son más severos
durante el primer año.
¿Cómo puedo cuidarme?
- Descanse lo más que pueda mientras usted y su profesional
médico están tratando su enfermedad.
- Siga el tratamiento recomendado por su profesional
médico.
- Siga las indicaciones de su profesional médico para hacer
ejercicios.
- No fume.
- Coma alimentos nutritivos y balanceados.
- Aprenda a controlar su ritmo de vida para evitar la
fatiga. Haga una lista de sus prioridades diarias. Haga
las tareas más importantes por la mañana, cuando su nivel
de energía puede ser mayor. No importa si no puede hacer
todas las cosas que se planteó hacer durante el día.
Solicite ayuda en casa y en el trabajo cuando la carga
sea demasiado grande para que usted pueda llevarla por sí
solo. Tome recreos frecuentes durante el día para
relajarse o caminar.
- Participe de actividades recreativas por lo menos una o
dos veces por semana.
- Afíliese a un grupo de respaldo en su zona. Le puede ser
muy útil compartir sus experiencias con otras personas
que tengan problemas similares.
Si ninguna de estas cosas le ayuda, piense en obtener una
segunda opinión médica.
¿Qué se puede hacer para prevenir la fatiga?
Si nota cambios o síntomas inusuales o persistentes en su
cuerpo, vaya a ver a su profesional médico. Esto permitirá a
su profesional médico identificar y tratar rápidamente los
problemas de salud subyacentes y ayudar a prevenir que su
fatiga empeore.
Desarrollado por Phyllis G. Cooper, RN, MN, y McKesson Provider Technologies.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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