¿Qué es el cáncer de cuello del útero?
El cáncer de cuello del útero es el crecimiento de células
anormales en el cérvix. El cérvix es la parte inferior del
útero que se conecta con la vagina. El cáncer del cuello del
útero es uno de los cánceres más comunes que afectan a las
mujeres.
En general, antes de que las células se hagan cancerosas se
produce una displasia. Displasia es el término para
describir células precancerosas en la superficie del cuello.
La detección temprana y tratamiento de las células
precancerosas puede prevenir que se hagan cancerosas. En
caso contrario, estas células anormales se pueden hacer
cancerosas y pasar a otras partes del cuerpo.
¿Cómo ocurre?
Las causas precisas del cáncer de cuello del útero se
desconocen. Existen 2 tipos principales de cáncer de cuello
del útero:
- Cáncer de células escamosas (cáncer epidermoide): Este es
el tipo más frecuente, que corresponde a entre el 80% y
el 85% de los cánceres de cuello del útero. Este cáncer
puede ser causado por enfermedades transmitidas
sexualmente, como por ejemplo algunos tipos de papiloma
virus humanos, que pueden infectar el cuello del útero.
El cáncer de células escamosas en general comienza en la
superficie del cuello del útero.
- Adenocarcinoma: Este tipo de cáncer del cérvix se
desarrolla en el tejido de las glándulas del canal del
cuello del útero.
Usted corre un riesgo mayor de tener un cáncer de cuello del
útero si:
- La prueba de Papanicolau dio un resultado anormal.
- Usted o su compañero sexual tiene o tuvo una infección de
papiloma virus human.
- Ha tenido una infección de herpes en el cuello del útero.
- Ha tenido una enfermedad transmitida sexualmente.
- Ha tenido muchos compañeros sexuales diferentes o bien
empezó sus actividades sexuales antes de los 18 años de
edad.
- No usa condones.
- Ha tenido en el pasado un cáncer genital o vaginal.
- La ex compañera sexual de su pareja sexual tuvo cáncer
del cérvix o células anormales en el cuello del útero.
- Su pareja sexual ha tenido cáncer del pene.
- Fuma.
- Su sistema inmunológico está debilitado; por ejemplo,
porque está tomando fármacos de inmunosupresión, o tiene
SIDA.
- Su madre tomó la hormona DES (dietilstilbestrol) cuando
estaba embarazada con usted.
¿Cuáles son los síntomas?
En sus etapas tempranas, este cáncer generalmente no causa
ningún síntoma. Por lo general se lo detecta mediante una
prueba de Papanicolau y el examen de la pelvis. Por esta
razón se recomienda que todas las mujeres sexualmente
activas, o que tengan por lo menos 18 años de edad, se hagan
una prueba de Papanicolau.
En las etapas posteriores, una mujer que tiene cáncer de
cuello del útero observará hemorragias vaginales anormales o
una descarga con manchas de sangre en momentos inesperados.
Por ejemplo, puede sangrar entre un periodo menstrual y
otro, después del coito, o después de la menopausia. Es
posible que la descarga vaginal anormal tenga un aspecto
turbio o sanguinolento o que contenga mucosidades con olor
feo. En las etapas avanzadas del cáncer puede haber dolor.
¿Cómo se lo diagnostica?
Los exámenes pélvicos y las pruebas de Papanicolau se usan
para ver si hay células precancerosas o cancerosas en el
cuello del útero. Para hacer la prueba de Papanicolau, su
profesional médico usará una pequeña espátula y raspará
suavemente algunas células del cuello del útero. Estas
células se envían a un laboratorio para analizarlas.
Su prueba de Papanicolau puede mostrar células que son:
- normales
- levemente anormales
- precancerosas
- cancerosas.
Si su prueba de Papanicolau no da resultados normales, es
posible que su profesional médico le examine el cuello del
útero con un colposcopio. El colposcopio es un tipo especial
de microscopio para examinar la vagina y el cérvix. Este
examen se llama colposcopía. Durante el mismo, su
profesional médico tomará una muestra de tejido. Esto se
puede hacer cortando una pequeña parte del cuello del útero
(una biopsia) o raspando el revestimiento del canal cervical
(raspado endocervical). Las muestras se analizarán en el
laboratorio.
A veces puede tener células anormales en el cuello del
útero, pero la prueba de Papanicolau no las detecta. Si su
prueba de Papanicolau da resultados normales, pero hay una
zona del cuello del útero que no parece normal al realizarse
el examen pélvico, su profesional médico le puede recomendar
que se haga una biopsia.
¿Cómo se lo trata?
Cuando la prueba de Papanicolau detecta anormalidades leves,
lo más probable es que vuelvan a la normalidad con muy poco
o ningún tratamiento. No obstante, debería hacerse una
prueba de Papanicolau varias veces al año, de acuerdo a la
recomendación de su profesional médico, para asegurarse que
las células volvieron a la normalidad.
Los cambios precancerosos detectados temprano en general
se pueden tratar fácilmente con:
- cirugía láser
- criocirugía (tratamientos de congelación)
- electrocauterización (quemar con una corriente eléctrica)
- procedimiento de extirpación electroquirúrgica en asa
(LEEP), por el cual se extrae tejido anormal por medio de
un aro eléctrico
- cirugía con un bisturí para quitar el tejido
precanceroso.
Consulte con su profesional médico sobre los riesgos y
beneficios de cada uno de estos tratamientos.
Las células cancerosas que se encuentran en la superficie
del cuello del útero se llaman cáncer del cérvix in situ.
Los posibles tratamientos para este tipo de cáncer son:
- biopsia de conización del cérvix, que consiste en la
extracción de un pedazo en forma de cono del cérvix con
un bisturí, láser o un asa de alambre
- histerectomía, que significa la extracción del útero.
El tratamiento del cáncer invasor de cuello del útero
depende de cuánto se ha diseminado y de su edad y estado
general de salud. Si el cáncer invasor es pequeño y sólo
involucra el cérvix o el útero, es posible que su
profesional médico recomiende la extirpación del útero y del
cuello, la porción superior de la vagina y una parte de los
tejidos que los rodean en la pelvis. En general se quitan
también los ovarios, pero a veces se los deja para mantener
sus funciones hormonales normales. Para tratar un cáncer de
cuello del útero más avanzado, es posible que se le
administre un tratamiento de radiación y quimioterapia.
Cuanto antes se diagnostique y se trate el cáncer del
cérvix, mayor será la probabilidad de conservar su capacidad
para tener hijos.
¿Cuánto duran los efectos?
Si las células anormales son detectadas, diagnosticadas y
tratadas tempranamente, existe una excelente probabilidad de
una cura completa. Si no se lo trata, el cáncer puede
expandirse a las estructuras que rodean el cuello, como los
ganglios linfáticos y los tejidos cercanos de la pelvis. A
medida que el tumor crece o se expande más allá del cuello
del útero, la probabilidad de una cura va disminuyendo. No
obstante, los estudios han demostrado que un tratamiento
combinado de radiación con quimioterapia puede añadir muchos
años a las vidas de mujeres que han sufrido de cáncer
invasor del cuello del útero.
¿Cómo puedo cuidarme a mí misma después del tratamiento?
- Pídale a su profesional médico que la instruya con
respecto al coito, el lavado por irrigación de la vagina
o el uso de tampones.
- Se le recomendarán exámenes y pruebas de Papanicolau
frecuentes para detectar si el cáncer volvió a aparecer.
También es posible que después de su tratamiento se tenga
que hacer otras pruebas o diagnósticos de imagen, como
una tomografía computarizada o una resonancia magnética.
Concurra a todas sus citas de seguimiento.
¿Cómo puedo prevenir el cáncer del cuello del útero?
Para ayudar a reducir el riesgo de cáncer de cuello del
útero:
- No empiece a tener relaciones sexuales (coito) hasta que
tenga por lo menos 18 años de edad.
- No tenga muchos compañeros sexuales. También es bueno que
su compañero sexual haya tenido a su vez pocos compañeros
sexuales. Pregúntele a sus compañeros sexuales si han
tenido alguna vez enfermedades transmitidas sexualmente.
- Use condones de látex o de poliuretano en cada coito.
- No fume.
- Mantenga buenos hábitos de higiene personal.
- Si es sexualmente activa, o lo ha sido anteriormente,
debe hacerse exámenes pélvicos periódicos, incluyendo una
prueba de Papanicolau. Pregúntele a su profesional médico
cada cuánto se tiene que hacer los exámenes.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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