¿Qué es el cáncer de seno?
Cuando las células anormales crecen en forma descontrolada, se
llaman cánceres. El cáncer de seno es el cáncer más común en las
mujeres. Todos los años, alrededor de 200,000 mujeres
norteamericanas descubren que tienen esta enfermedad.
El cáncer de seno es una enfermedad que puede tratarse y que es
curable. La detección en sus inicios es la clave para poder
curarlo. El cáncer generalmente empieza como un bulto. Sin
embargo, con el tiempo, el bulto puede crecer y proliferar hacia
las áreas cercanas, por ejemplo a la piel o a los ganglios
linfáticos debajo del brazo. El tumor también puede extenderse a
órganos vitales como el hígado, el cerebro, los pulmones y los
huesos. Si el cáncer de seno se detecta temprano, antes de que se
extienda, se puede curar.
¿Cómo ocurre?
No se sabe la causa del cáncer de seno. Cualquier mujer puede
tener cáncer de seno, pero algunas mujeres tienen mayor
probabilidad de contraerlo que otras. Puede correr más riesgo de
tener cáncer de seno si:
- Tiene una madre, hermana, o hija que ha tenido cáncer de seno.
- Usted o un padre, hermana, hermano, hijo o hija tienen cambios
en los genes llamados BRCA1 y BRCA2. En general, los análisis
de sangre muestran estas anormalidades en familias en las que
muchas mujeres han tenido cáncer de seno o de ovario.
- Ha tenido cáncer de seno anteriormente.
- Tuvo su primer periodo menstrual antes de los 13 años de edad.
- Tuvo la menopausia (dejó de tener la menstruación) después de
los 55 años de edad.
- Es mayor de 50 años de edad. (Cuatro de cada cinco cánceres de
seno ocurren en mujeres mayores de 50 años de edad.)
- Nunca dio a luz a un hijo o tuvo su primer hijo después de los
30 años de edad.
- No amamantó.
- Ha recibido terapia de radiación en el pecho (incluyendo sus
senos) antes de cumplir 30 años de edad.
- Se ha hecho terapia de hormonas con estrógeno y progestina
después de la menopausia.
- Tiene sobrepeso después de la menopausia.
- No realiza actividad física.
¿Cuáles son los síntomas?
Con mayor frecuencia, el primer signo de cáncer de seno es un
bulto en el seno. El bulto aparece más frecuentemente en la parte
superior externa del seno. En general no duele. Puede crecer
lentamente o rápidamente.
Otros signos del cáncer de seno incluyen:
- cambio de color, hundimiento o arrugas en la piel en una parte
del seno
- un cambio en el tamaño o forma del seno
- descarga del pezón
- un pezón que recientemente se invirtió (el pezón se retrae y
apunta hacia adentro cuando se lo estimula)
- un bulto que se puede palpar en la axila.
El dolor, sensibilidad e inflamación del seno sin que haya un
bulto en general no son síntomas de cáncer y son comunes. Pero
todos los signos o síntomas en los senos que duran más de unos
pocos días tienen que ser evaluados por su profesional médico.
¿Cómo se diagnostica?
Muchas mujeres se descubren el cáncer de seno por sí mismas, ya
sea por casualidad o al hacerse un examen de senos. A veces se
descubre el cáncer de seno al hacerse un examen físico o una
mamografía preventiva. Una mamografía es una radiografía especial
de los senos para detectar cáncer de seno.
Las mamografías detectan la mayoría de los crecimientos cancerosos
en los senos. Las mamografías preventivas en general detectan el
cáncer antes de poder palpar un bulto. Las mamografías también se
usan para analizar bultos que se descubren en un examen físico.
La mayoría de los bultos en los senos no son cancerosos. Con
frecuencia son quistes llenos de líquido dentro del tejido del
seno, que se agrandan y se achican con el ciclo menstrual. Sin
embargo, cualquier bulto que no desaparece debe ser evaluado.
Otras maneras de evaluar bultos son:
- un estudio de ultrasonido
- una biopsia con aguja o quirúrgica
- resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés).
Es posible que se realicen estas pruebas aunque el bulto que se
palpó no se vea en la mamografía.
Si le hacen una biopsia por aguja, le pondrán un anestésico local
para insensibilizar el área de su seno en cuestión. Después su
profesional médico inserta una aguja en el bulto del seno y toma
líquido o tejido del bulto. Si la aguja se llena con líquido, el
bulto es probablemente un quiste y no es cáncer. Al sacar el
líquido también desaparece el bulto lleno de líquido. El tejido
sacado con la aguja será analizado por un patólogo en el
laboratorio.
Si le hacen una biopsia quirúrgica, su cirujano le adormecerá el
seno con un anestésico local, hará un corte en el seno, y retirará
una parte o todo el bulto. Se examinará una muestra del tejido
bajo un microscopio. Si la muestra analizada es cancerosa, le
harán pruebas para ver si las hormonas afectan el comportamiento
de las células cancerosas. Una se estas pruebas es la de receptor
de estrógeno (ER). Probablemente también le quiten nódulos
linfáticos de su axila para ver si el cáncer se ha propagado más
allá del seno. Dos de los procedimientos para quitar nódulos
linfáticos son la disección del nódulo axilar y la biopsia de
nódulo centinela.
¿Cuál es el tratamiento?
Si un bulto en el seno es canceroso, las decisiones sobre el
tratamiento las tomará usted junto con su profesional médico. En
general también se consulta con un cirujano o un oncólogo
(especialista en cáncer). Estas decisiones se basarán en:
- su edad
- el estado del cáncer (lo avanzado que está el cáncer)
- si el cáncer crece con hormonas
- el tipo de cáncer de seno
- si el cáncer ha proliferado a los ganglios linfáticos u otras
partes de su cuerpo.
Los tratamientos quirúrgicos posibles son lumpectomía (extirpación
del tejido canceroso solamente) o mastectomía (extirpación del
seno completo). También le extirparán algunos o varios nódulos
linfáticos de su axila. Otros tratamientos posibles son la
radioterapia, la quimioterapia (medicamentos contra el cáncer) y
la terapia con hormonas. Estos tratamientos distintos pueden
usarse individualmente o juntos.
Si usted está considerando una mastectomía, debe hablar con su
cirujano acerca de sus opciones para la cirugía reconstructiva de
seno.
Si ha estado tomando estrógeno, tendrá que dejar de hacerlo.
¿Cuánto duran los efectos?
Su probabilidad de cura depende de:
- el estado del cáncer (si está únicamente en el seno o si se ha
extendido a los nódulos linfáticos u otros lugares del cuerpo)
- el tipo de cáncer del seno
- los niveles de receptor de estrógeno y de receptor de
progesterona en el tejido del tumor (cuanto mayores sean los
niveles, mejor será el pronóstico)
- su edad, estado de salud general y si todavía tiene períodos
menstruales
- si el cáncer se acaba de diagnosticar por primera vez o si
volvió a ocurrir.
La supervivencia y probabilidad de cura después de tener cáncer
del seno continúa mejorando. A medida que más mujeres se hacen
auto exámenes de los senos periódicamente, más cánceres se
descubren en sus inicios. A medida que mejora la tecnología de
detección usando mamografías y otros procedimientos (como la
resonancia magnética), se detectan más cánceres aún antes de que
podamos sentirlos. La detección temprana y el tratamiento temprano
del cáncer aumentan significativamente las posibilidades de
supervivencia y cura.
¿Cómo puedo cuidarme?
Si a usted le han diagnosticado cáncer de seno:
- Platique con su profesional médico sobre su cáncer y las
opciones de tratamientos para que pueda comprenderlas. Le
puede convenir obtener una segunda opinión.
- Infórmele a su profesional médico si su tratamiento le produce
molestias. En general, hay maneras de remediarlas.
- Después de su tratamiento, vaya al consultorio de su
profesional médico para que le hagan chequeos de seguimiento.
- Siga haciéndose auto exámenes mensuales del seno, aunque le
hayan extirpado ambos senos, para buscar señales de que haya
vuelto el cáncer o que haya un cáncer nuevo.
Existen muchos servicios de apoyo disponibles para las mujeres que
tienen cáncer de seno. Usted puede encontrar los nombres de los
grupos y agencias con su profesional médico o a través de la
oficina local de la American Cancer Society (Sociedad Americana
del Cáncer).
Para ayudar a detectar el cáncer de seno en sus inicios:
- Hágase un autoexamen del seno mensualmente.
- Hágase examinar los senos por su profesional médico por lo
menos cada 3 años si tiene entre 20 y 39 años de edad y una
vez por año después de cumplir 40 años de edad.
- Todas las mujeres de 40 a 70 años de edad en buen estado de
salud deberían hacerse una mamografía cada 1 ó 2 años para
detectar cáncer de seno, después de consultar con su
profesional médico sobre los posibles riesgos y beneficios de
este tipo de intervención. La comparación de mamografías
tomadas de año a año podrá ayudar a detectar un cáncer
temprano.
Si es mayor de 70 años de edad, pregúntele a su profesional
médico con qué frecuencia se debería hacer una mamografía.
Si corre mayor riesgo de tener cáncer de seno y tiene 25 años
de edad o más, pregúntele a su profesional médico cuándo se
debería empezar a hacer mamografías y con qué frecuencia se
las debería hacer. Su profesional médico también le puwede
recomendar que se haga un estudio de resonancia magnética
(MRI, por sus siglas en inglés).
- Nunca ignore un bulto ni un cambio en la apariencia o la
sensación de un seno. Recuerde que un tumor canceroso
generalmente no duele.
Para obtener más información sobre el cáncer, póngase en contacto
con organizaciones nacionales y locales, tales como:
- American Cancer Society, Inc. (Sociedad Americana del Cáncer)
Teléfono: 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345)
Sitio Web: http://www.cancer.org
- National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer)
Phone: 1-800-4CANCER, ó 1-800-422-6237 (TTY: 1-800-332-8615)
Sitio Web: http://www.cancer.gov/espanol
¿Cómo puedo ayudar a prevenir el cáncer de seno?
- Haga ejercicios por el resto de su vida. Los ejercicios
físicos moderados (media hora todos los días de la semana)
pueden reducir su riesgo.
- Mantenga un peso saludable. Las mujeres que engordan 20 a 30
libras después de su adolescencia corren más riesgo de tener
cáncer de seno que las que no engordan tanto. Esto se debe a
que las células de grasa producen estrógeno, que promueve el
cáncer de seno.
- Coma una dieta saludable con productos lácteos de bajo
contenido de grasa y muchas frutas y verduras.
- Si tiene un bebé, piense en amamantarlo. El amamantar reduce
el riesgo de cáncer de seno.
- En lo posible, evite la terapia de reemplazo hormonal
(estrógeno y progestina). Puede aumentar el riesgo de cáncer
de seno.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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